Recorrido: Vida cotidiana y acompañamiento
Cómo llevar un registro de crisis epilépticas (y por qué tu médico lo necesita)
Qué anotar después de cada crisis, cómo hacerlo sin complicarse y por qué un dato con hora y duración vale más que un recuerdo.
Contenido informativo; no sustituye una evaluación ni indicaciones de profesionales de salud.
En una de las entrevistas que hicimos en el Istmo de Tehuantepec, un médico lo resumió así: la misma crisis le llegaba contada como de «tres minutos» o de «media hora», según qué familiar la relatara. Con esas dos versiones tenía que decidir si subir la dosis.
No es culpa de nadie. Ver una convulsión asusta, y el miedo estira y encoge el tiempo. Pero el tratamiento de la epilepsia se ajusta, sobre todo, con dos datos: cuántas crisis hay y cuánto duran. Un registro convierte un recuerdo en un dato.
Qué anotar
Después de cada crisis, en cuanto la persona esté a salvo:
- Fecha y hora de inicio. Si es de noche, la hora aproximada en que alguien se dio cuenta.
- Duración. Mejor medida con reloj que calculada después.
- Qué tipo de crisis fue. Con palabras sencillas: «se puso rígido y se sacudió entero», «se quedó con la mirada fija unos segundos», «le temblaba solo el brazo derecho».
- Qué pasó antes. Si durmió poco, si olvidó una dosis, si tenía fiebre, si había bebido alcohol, si estaba muy estresado.
- Cómo se recuperó. Cuánto tardó en volver a estar consciente, si se lastimó, si se mordió la lengua, si hubo que llamar a emergencias.
Un video vale más que mil descripciones
Si es seguro hacerlo y la persona lo ha autorizado antes, grabar unos segundos de la crisis con el teléfono le da al neurólogo información que ningún relato ofrece: cómo empezó, qué lado del cuerpo se movió primero, cuánto duró de verdad. Primero la seguridad: si estás solo con la persona, ayúdala primero.
Hazlo fácil de mantener
Un registro que se abandona a las dos semanas no sirve. Elige lo que vayas a usar: una libreta junto a los medicamentos, una nota en el teléfono o una aplicación. Lleva el registro a cada consulta.
El problema de las crisis que nadie ve
El registro solo recoge las crisis que alguien presenció. Las que ocurren de noche o a solas se pierden, y son justo las que más preocupan. La frecuencia de crisis tónico-clónicas es el principal factor de riesgo de muerte súbita en epilepsia, así que contarlas todas importa.
Es una de las razones por las que existe Syncra: cuando la pulsera reconoce una crisis, la aplicación la deja guardada con su hora y su duración, aunque nadie estuviera mirando. El médico deja de depender de «le dio un ataque» y tiene un dato.
Este artículo explica; las decisiones sobre el tratamiento son siempre de tu médico.
Fuentes
- 01Entrevistas clínicas de Syncra en el Istmo de Tehuantepec (2026): neurología, medicina general y neuropsicología.
- 02Epilepsy Foundation. Using Seizure Diaries.
- 03Harden C. et al. (2017). Practice guideline summary: SUDEP incidence rates and risk factors. Neurology, 88(17), 1674–1680.